SKIMS para cicatrices de acné es un peeling de mayor profundidad, desarrollado para tratar incluso las cicatrices más extensas y profundas.
Los resultados del Método SKIMS son superiores a los de otros tratamientos, ya que actúa sobre todas las capas de la piel en un mismo acto clínico. En SKIMS, el peeling se asocia con terapias complementarias como microneedling, activación celular con activos regeneradores y subincisión, lo que potencia significativamente los resultados.
A diferencia de otros tratamientos, que en casi el 100 % de los casos se realizan en múltiples sesiones sin lograr resultados verdaderamente eficaces, el Método SKIMS ofrece una solución más resolutiva y eficiente.
Además de ser más eficaz en el tratamiento de las cicatrices de acné, SKIMS también es más seguro gracias a la tecnología de las formulaciones ácidas utilizadas en el peeling y a la asociación con terapias regenerativas, que hacen que el proceso de descamación sea más cómodo para el paciente y altamente predecible.
Uno de los grandes diferenciales del Método SKIMS es la educación completa del paciente sobre cada etapa del tratamiento y los cuidados posteriores, además del acompañamiento integral durante todo el período de descamación.
El proceso hasta alcanzar el resultado final pasa por diferentes etapas, con una mejora perceptible y progresiva durante un período de 90 a 120 días. En este tiempo, la propia piel —estimulada por el procedimiento— produce colágeno firme y duradero, que rellena y suaviza las cicatrices de acné, promoviendo una mejora visible de la textura y el nivelado de la piel al finalizar el tratamiento.







